lunes, 2 de abril de 2012

CONTROL MÉDICO

La actividad física, en los diferentes deportes, esta determinada por múltiples variables fisiológicas, musculares, neurológicas, etc. Por ello, tanto el deportista aficionado como el de mediano y alto rendimiento, necesitan una valoración médica especializada antes de iniciar su actividad física con el fin de educar, prevenir, tratar y rehabilitar de una manera adecuada, como método de control y prevención, para evitar en lo posible, que sufran lesiones o algún deterioro de su salud.








LOS OBJETIVOS DE LA VALORACIÓN MÉDICA INICIAL SON



Determinar el estado de salud general, de la persona que realiza o comenzará a realizar la actividad física.
Confeccionar una historia clínica y un examen físico clínico deportológico completo.
Detectar condiciones que predispongan a sufrir posibles lesiones y enfermedades.
Por medio de una ergometría controlar el funcionamiento y la respuesta del corazón según el grado de exigencia y de intensidad que se somete durante la actividad física
Realizar los estudios correspondiente de los análisis de rutina de sangre y de orina completos.




CON TODO LO ANTERIORMENTE MENCIONADO
EL MÉDICO PODRÁ:





Clasificar al deportista según condiciones individuales.
Evaluar el nivel de entrenamiento y rendimiento.
Ofrecer seguridad al atleta.
Detectar condiciones que puedan limitar su competición, teniendo en cuenta las contraindicaciones absolutas y relativas, determinadas para cada deporte.
Educar al deportista sobre temas relacionados con su salud, la nutrición, la hidratación y el descanso.
Explicar al deportista las demandas fisiológicas y psicológicas
en el deporte que practica.
Si el deportista lo desea se podrá evaluar, la composición corporal, flexibilidad, fuerza y resistencia.
Dar recomendaciones para mejorar el rendimiento.
Cumplir con los requerimientos médico-legales.



FUNDAMENTOS DEL RECONOCIMIENTO MÉDICO-DEPORTIVO




1.HISTORIA CLÍNICA: ANAMNESIS.
2.EXAMEN CLÍNICO: Examen clínico general (AC y AP) y específico para el deporte que se practica. Parámetros fisiológicos.
3.LABORATORIO: Estudio hematológico y bioquímico de sangre y orina para evaluar el estado metabólico y descartar o identificar deficiencias o enfermedades. Los mínimos y los recomendables según la práctica deportiva.
4.EXAMEN CLÍNICO CARDIOLÓGICO: Electrocardiograma en reposo y en estadios de máxima actividad. Control de las diversas patologías. Síndrome de WOLFF PARKINSON WHITE y la muerte súbita del deportista. La importancia de la ECG Y la CRM en algunos casos.
5. ERGOMETRÍA DEPORTIVA: Prueba de esfuerzo de
máxima intensidad para conocer su estado y su capacidad física, que le permitirán adaptar entrenamientos a parámetros asumibles por el organismo.



HISTORIA MÉDICO-DEPORTIVA


Filiación. Talla , Peso.
Años de práctica deportiva. Deporte principal. Deportes complementarios.
Horas de dedicación semanal. Nivel de competición.
Antecedentes patológicos familiares. Se debe prestar especial atención a los antecedentes cardiovasculares padecidos por familiares más cercanos.
Antecedentes patológicos del deportista:
Enfermedades padecidas y actuales.
Alergias. Vacunaciones.
Hábitos tóxicos.
Tratamiento que se esté tomando.
Antecedentes quirúrgicos.
Lesiones deportivas y sus secuelas, si las hubiera.
Utilización de ortesis o prótesis: Lentes correctoras, ortodoncias, plantillas u otras correcciones ortopédicas, rodilleras, tobilleras, vendajes funcionales...
Sintomatología actual, especialmente la que se relacione con la practica del ejercicio: disnea, dolor precordial, palpitaciones, síncope, etc.



EXPLORACIÓN CLÍNICA


Exploración general
Auscultación pulmonar
Auscultación cardiaca
Tensión arterial en reposo
Espirometría (opcional)
EKG de reposo
Prueba de esfuerzo: valoración de la respuesta del organismo durante el ejercicio.



ANALÍTICA DEL DEPORTISTA,
CÓMO Y CUÁNDO REALIZARLA


 Es conveniente que la extracción se realice en ayunas y que la cena y el entrenamiento del día anterior sean livianos. Se aconsejan mínimamente 3 controles al año que pueden ampliarse realizando uno al final de cada mesociclo de entrenamiento. Los 3 básicos serían: Inicio de temporada, para valorar el estado de salud general y como índice de referencia tras un periodo de reposo En el mesociclo de mayor volumen aeróbico para vigilar posibles anemias. Al inicio de la temporada de competición, para evaluar si llegamos en buen estado de salud y recuperados De todas maneras, ante la manifestación de algún síntoma que no tenga explicación lógica como fatiga, debilidad muscular, mareos, disminución de peso y/o rendimiento, etc. deberán hacerse análisis complementarios a los ya citados.


LA ANÉMIA DEL DEPORTISTA


En deportistas que realizan actividades de resistencia como corredores de fondo, medio fondo, esquí y triatlón es muy frecuente el cuadro clínico denominado “anemia del deportista” o “anemia crónica del competidor”. Generalmente se trata de una anemia por falta de hierro, también llamada ferropénica. El hierro es un mineral de vital importancia que constituye el núcleo central de la molécula de hemoglobina, que es la molécula presente en los glóbulos rojos encargada de transportar oxígeno desde los pulmones hasta el resto de los tejidos. Puede aparecer por una dieta baja en lípidos y proteína animal. Pérdidas gastrointestinales por ingesta de antiinflamatorios, úlceras de estómago, menstruación abundante. Falta de Vit B12 y ácido fólico. Nunca realizar ingestas de hierro como suplemento sin un control médico y analítico.










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