viernes, 2 de noviembre de 2012


Haz desaparecer los dolores de espalda




Se deben considerar multitud de factores para poder prevenir, y por lo tanto, evitar los posibles dolores de espalda. Por una parte es fundamental permanecer activo, por la otra, la adopción y la corrección de la siguiente serie de hábitos posturales – si los incorporas a tu actividad habitual diaria -, te ayudarán a evitar estos dolores.

1. MINIMIZA EL IMPACTO INVERTEBRAL


Son muchos los beneficios de realizar ejercicio físico. El más importante es el de mantener fuerte el sistema músculoesquelético en buenas condiciones. Sin embargo, a la hora de correr son varios los factores que pueden incrementar el impacto intervertebral, por ejemplo: un calzado inadecuado, un recorrido inestable con baches, superficies irregulares, blandas y con desniveles…Para empezar, te recomendamos correr por terrenos un poco más duros, mediante trotes suaves y a ritmos moderados.

2. ESTIRAR + CALOR + MASAJE


Importantísimo que cuando termines tus entrenamientos, realices estiramientos. Sobre todo los de reforzamiento de toda tu espalda, lumbares, dorsales y cervicales.
Si tienes dolor de espalda y persiste, aplica calor en la zona durante 20 minutos al día, aplícate masajes relajantes de la musculatura, utiliza fajas flexibles al entrenar, y si se agrava, consulta a tu médico con el objetivo de poder valorar la aplicación de ultrasonidos, antiinflamatorios o analgésicos que remitan el dolor.

3. PRACTICA EL ENTRENAMIENTO CRUZADO


Si estás siguiendo algún plan de entrenamiento, vigila tus descansos y recupérate concienzudamente, ya que entrenar la carrera con más asiduidad o en exceso, sin utilizar otros métodos de entrenamiento, puede sobrecargar tu espalda.Debes desarrollar un entrenamiento cruzado en tu plan de entrenamiento que contenga natación, ciclismo, elíptica, pilates, yoga, gimnasia de tonificación, etc.

4. DUERME CON LA POSTURA ADECUADA


Hay un periodo de ocho horas de media en el cuál nuestra columna vertebral no soporta todo el peso del cuerpo, cuando duermes. Tantas horas seguidas tumbado, durante el descanso nocturno, te pueden pasar factura con los años si tienes malos hábitos posturales.
La mejor postura para dormir es decúbito supino (boca arriba) y con las rodillas semiflexionadas. Para ello, deberías colocar una almohada debajo de las rodillas. Dormir en posición fetal (de lado) también sería una buena alternativa si mantienes tu cabeza y cuello alineados con tu columna vertebral.


5. RECUERDA LAS NORMAS BÁSICAS


Cumple con las normas de ergonomía y de higiene postural. De esta forma aprenderás a realizar los esfuerzos que realizas en tu vida cotidiana de forma menos agresiva, por ejemplo: flexionar las rodillas al agacharte, no inclinar el tronco hacia delante, cambiar de posición si permaneces mucho rato de pie, mantener las rodillas a 90º al sentarte, acercar el asiento a los pedales al conducir…
Además, al cargar peso: evita levantar objetos por encima de los hombros, reparte la carga entre ambos brazos, transporta los objetos lo más cerca posible del cuerpo.
Procura evitar los movimientos o actividades que te provoquen dolor de espalda. Si los vas a realizar de forma repetitiva, estarás haciéndole un flaco favor a tu espalda ya que la estarás sobrecargando y, probablemente, agravando el problema.
Toma conciencia de tu cuerpo y de tus dolores de espalda. Como dijo Alexander (1932) en su libro: “The use of the self” (el uso de uno mismo), un método sencillo de educación corporal es aquel cuyo objetivo sea el de “aprender” a moverte a través de tu estilo de vida con más facilidad, ya que una vez aprendidos conscientemente los movimientos correctos y adecuados, no se olvidarán.

viernes, 26 de octubre de 2012




INTERPRETAR UNA PRUEBA DE ESFUERZO



¿Qué es una Prueba de Esfuerzo?





La prueba de esfuerzo, también conocida como ergoespirometría, nos permite conocer la relación entre los aparatos respiratorio, cardiovascular y sanguíneo. Su principal virtud es que mide de forma directa todos los parámetros que evalúa.

¿Cómo se realizan las pruebas de esfuerzo?

Las pruebas de esfuerzo deben ser realizadas con el control de un médico especialista en medicina del deporte.

Generalmente se utilizan cicloergómetros (simulación del ciclismo) o tapices rodantes (simulación de la carrera a pie).

 También existen ergómetros que simulan la remada, el nado e incluso el esquí de fondo o el patinaje.

El aparataje que supone la toma directa de los valores, implica que dichas pruebas deban realizarse en laboratorio. No obstante, en los últimos años se están validando protocolos en los que el sujeto realiza el test en una pista de atletismo o en un
velódromo. Este importante avance en la especificidad del protocolo ha sido gracias al avance tecnológico, ya que actualmente se puede contar con analizadores de gases portátiles y transmisores de información inalámbricos de gran potencia.

Todos los protocolos coinciden en que la prueba comienza con una carga relativamente suave, para ir incrementando dicha carga progresivamente hasta que el sujeto no es capaz de responder a la exigencia externa que se le solicita. 

Los protocolos pueden ser de carga continua o de carga discontinua. Los protocolos de carga discontinua se caracterizan por incluir descansos entre escalón y escalón del aumento progresivo de la carga. En estos descansos se aprovecha para tomar muestras de lactato y presión arterial. No todas las pruebas de esfuerzo incluyen estos parámetros.

¿Qué datos se obtienen de una prueba de esfuerzo?

Como parámetros fundamentales que son mesurables en una prueba de esfuerzo, los más relevantes serán:



· Consumo de oxígeno (VO2) en ml/kg/min o en l/min
· Frecuencia cardiaca (FC) en pul/min
· Potencia (Pot) en watios (W) en el caso del cicloergó metro
· Velocidad (Vel) en km/h en el caso del tapiz rodante.



Otros parámetros también interesantes, aunque no tan útiles para el control del entrenamiento serán:


· Concentración de lactato (Lact) en sangre en mmol/l
· Producción de dióxido de carbono (VCO2) en l/min.
· Cociente respiratorio (RER) entre el VO2 y el VCO2
· Pulso de oxígeno (VO2/FC) en ml/lat
· Ventilación pulmonar (VE)
· Ritmo Respiratorio (RR) en rep/min
· Presión arterial


Todos estos parámetros, e incluso otros más, dependiendo del protocolo y de la tecno logía utilizada, son recogidos constantemente a lo largo de la prueba. Finalizada la
misma, los datos son analizados y se establecen unas “zonas de entrenamiento”.


Generalmente las zonas que se establecen en una prueba de esfuerzo (que no tienen que ser las mismas que las que el preparador físico divida sus escala de intensidades), están
delimitadas por los siguientes umbrales.



1. Umbral aeróbico (U.Aero)
2. Umbral anaeróbico (U.Anaero)
3. Consumo máximo de oxígeno (VO2máx)



Las definiciones y características de cada uno de estos umbrales, sería tema de otro extenso artículo, así que los interesados les remito a cualquier manual de
entrenamiento o de fisiología del ejercicio.


¿Cómo ordenar de manera práctica para el control del entrenamiento los datos de una prueba de esfuerzo?

Generalmente los umbrales localizados en una prueba de esfuerzo han sido obtenidos por parámetros ventilatorios o lactacidémicos. Si no ha sido de esta manera, no podemos decir que la prueba de esfuerzo haya utilizado parámetros medidos de
forma directa, y por lo tanto sus resultados son de menor fiabilidad.

Personalmente, prefiero los parámetros ventilatorios como datos más fiables. Es decir, el deportista tendrá un VO2máx a partir del cual podrá seguir aumentando la carga externa aunque a costa de involucrar en mayor media a vías energéticas
anaeróbicas.

En la prueba de esfuerzo nos indicarán cuál es el VO2máx del deportista. A dicho VO2máx le corresponderá una FC y una potencia de pedaleo o una velocidad de desplazamiento.

Estos serán los datos más útiles para el control del entrenamiento, ya que el deportista no sale a la carretera con un analizador de gases portátil en la mochila, o con un analizador de lactato en el bolsillo. Sin embargo, todo deportista tiene a su acceso un pulsómetro, y los más afortunados, un sistema de platos sensorizados (SRM) que miden la potencia de pedaleo. La FC se comporta como un parámetro altamente variable, pero es el que, actualmente, es más fácil de medir durante el entrenamiento. Todos aquellos que puedan instalar un SRM en su bicicleta de entrenamiento, tendrán la herramienta más eficaz para el control de su entrenamiento que actualmente hay en el mercado.

Igual que en la prueba nos indicaba la FC y la Potencia o la Velocidad que corresponde a nuestro VO2máx, nos indicará la FC y la Potencia o la Velocidad que corresponde a nuestro Umbral Aeróbico y a nuestro Umbral Anaeróbico. Por supuesto, además de FC, Pot y Vel en cada umbral de entrenamiento, la prueba de esfuerzo nos ofrecerá RR, VE, RER, etc. pero son parámetros poco útiles para el control.


Con todos estos datos, y para facilitar su consulta, podemos elaborar una tabla similar a la siguiente:


Umbral Aeróbico Umbral Anaeróbico VO2máx
Frecuencia Cardiaca
Potencia
Velocidad


¿Cómo interpretar los datos de una prueba de esfuerzo?




Una vez están ordenados los datos que utilizaremos para regular las cargas del entrenamiento, queremos saber cuál es nuestro estado de forma, que aspectos debo mejorar en mi preparación o cuáles son mis posibilidades en el deporte que practico.

El indicador fundamental que nos delimitará nuestras posibilidades en el triatlónserá el VO2máx. El VO2máx corresponde a la capacidad máxima del deportista para
coger oxígeno del aire y llevarlo hasta los músculos para su utilización. Por lo tanto, será un parámetro fundamental en el rendimiento deportivo de una especialidad de larga
duración como el triatlón. Además, tenemos que saber que el VO2máx viene, en gran medida, determinado genéticamente; y aunque podremos mejorarlo con el entrenamiento, el margen no irá más allá de un 15-20%.


Un sujeto “normal” tendrá un VO2máx del 45ml/kg/min aproximadamente, mientras que un deportista de fondo a nivel medio estará su VO2máx en 55- 65ml/kg/min. No sabemos si este mayor consumo de oxígeno es debido a la práctica
regular de ejercicio aeróbico desde la infancia, o simplemente que sus cualidades genéticas le han llevado a escoger aquella modalidad deportiva para la que está mejor
capacitado. No obstante, un triatleta de élite no alcanzará un nivel aceptable si su VO2máx no está por encima de 70ml/kg/min y lo aconsejable sería que estuviera
cercano a los 80ml/kg/min.


El valor del VO2máx cambia ligeramente de las pruebas realizadas en cicloergómetro a las pruebas en tapiz rodante. Suele ser más alto en el tapiz rodante por
implicar una mayor musculatura en demanda de oxígeno con la actividad de carrera a pie.

En la prueba de esfuerzo hay otro dato fundamental para el rendimiento del triatleta con una mejor adaptabilidad a los efectos del entrenamiento. Hablamos del Umbral Anaeróbico, o zona de carga en la cual la producción de ácido láctico es superior a la capacidad del organismo para su eliminación o resíntesis. Cuando trabajamos en una intensidad inferior al U.Anaeróbico, la fatiga aparecerá por el vaciamiento de las reservas energéticas, lo cual puede alargar mucho la duración del ejercicio. Cuando superamos esta zona de U.Anaeróbico, la fatiga viene provocada por la acumulación de ácido láctico y el final del ejercicio no estará muy lejos si se continúa a esta intensidad.

Por lo tanto, el deportista que sea capaz de desplazarse a una mayor velocidad sin superar el U.Anaeróbico, tendrá la capacidad de mantener esta velocidad durante mayor tiempo. Es decir, cuando dos triatletas corren a 20km/h, uno de ellos puede estar acumulando ácido láctico, mientras el otro todavía no ha superado su umbral anaeróbico.

El VO2 en umbral anaeróbico suele encontrarse en torno al 80% del VO2máx. y gracias al entrenamiento puede aumentarse hasta el 90 o incluso al 95% del VO2máx. Si en nuestra prueba de esfuerzo al comienzo de la temporada encontramos el U.Anaeróbico al 82% del VO2máx, es un indicador de que debemos entrenar a esta intensidad para seguir mejorándolo, y que además tenemos un amplio margen de mejora. Si por el contrario hemos realizado la prueba de esfuerzo una semana antes de la competición más importante, y el U.Anaeróbico está al 82%, es un claro indicador de que nuestro nivel de condición física no es el óptimo para afrontar la competición.

Volviendo con un ejemplo entre dos triatletas. El triatleta A tiene un VO2máx de65ml/kg/min moviendo 400W y su U.Anaeróbico al 80% del VO2máx (52ml/kg/min) moviendo 320W. El triatleta B tiene un VO2máx de 60ml/kg/min moviendo 390W y su U.Anaeróbico al 90% (54ml/kg/min) moviendo 350W. Como podemos comprobar en este ejemplo, el triatleta A tendría mejores condiciones para la práctica del triatlón, pero con su deficiente preparación tendría peores resultados en una competición de las características del triatlón (más de una hora de duración).

Cuando valoremos la Potencia del sujeto, no debemos olvidar relacionarla con su peso corporal (potencia relativa), ya que un deportista con menor potencia absoluta, puede tener una mejor potencia relativa y demostrará mayor facilidad para superar las ascensiones en bicicleta. Los triatletas suelen desarrollar grandes potencias absolutas ya que sus pruebas no se caracterizan por incluir grandes puertos de montaña.

Por último, el tercer parámetro que nos ofrece la prueba de esfuerzo, el U.Aeróbico, también es fácilmente entrenable. Esta intensidad es la que los deportistas llaman rodajes largos, entrenamientos de fondo, etc. Se trata de mejorar las capacidades aeróbicas del deportista (oxidación de lípidos, transporte de nutrientes, capilarización, aumento del VS del ventrículo izquierdo, etc.). La prueba de esfuerzo nos indicará, al igual que en los casos anteriores, la potencia o la velocidad de desplazamiento a U.Aeróbico. Igual que en el caso anterior, nos interesará con el entrenamiento mejorar
estos parámetros en términos de eficacia mecánica. Es decir, ser capaces de desplazarnos más deprisa con el mínimo coste energético.

Muchos deportistas tienen la duda de si su FC es alta o baja, y qué es lo mejor.

La FC, además de ser muy variable en cada situación, es un parámetro muy personal de cada deportista. La fórmula extendida de FCmáx=220-edad (205-edad en natación), no
es válida cuando estamos hablando de mediciones tan precisas como las de una prueba de esfuerzo y con poblaciones tan particulares como los deportistas de fondo. La tendencia con el entrenamiento aeróbico es que la FCmáx tienda a disminuir, ya que el corazón prefiere aumentar el Gasto Cardiaco (sangre necesaria para cubrir las demandas del organismo) mejorando el Volumen Sistólico (cantidad de sangre expulsada del corazón en cada latido) antes que aumentando la FC. No obstante, el deportista que sea capaz de alcanzar una FC más alta, también tendrá mayor margen a la hora de aportar grandes cantidades de oxígeno a los músculos activos. En resumen, no hay una norma fija, y triatletas de alto nivel presentan FC por encima de las 220pul/min, y otros triatletas del mismo nivel no superan nunca las 190pul/min.
Otros datos que acompañan a las pruebas de esfuerzo
En la mayoría de las clínicas especializadas, además de la prueba de esfuerzo propiamente dicha, se realizan una serie de valoraciones complementarias que también aportan cierta información al deportista y a su preparador físico.



1. Historial clínico: Alertará al médico de posibles alteraciones que puede encontrarse al examinar al deportista.

2. Revisión general: El médico observará alteraciones óseas, como curvaturas
anómalas en la columna vertebral o en la forma de las piernas. También realizará una revisión de la vista, los reflejos nerviosos, el equilibrio, etc.

3. Medición antropométrica:

La medición antropométrica tendrá dos apartados. Por un lado se estudiará la proporcionalidad del sujeto, es decir, la relación entre el tamaño de extremidades superiores, inferiores y tronco.

Por otro lado, se estudiará la composición corporal y el somatotipo:

· Composición corporal: Podemos descomponer el cuerpo en Masa muscular, masa ósea, masa grasa, masa residual y piel. A partir de allí se pueden extraer los % de cada uno de estos componentes en relación al total de la masa corporal. Los más característicos son el % graso (%MG) que en el caso
de los triatletas masculinos estaría entre el 5-10% y de las femeninas entre el 10-15%; junto con el %muscular (%MM) que nos indicaría el desarrollo muscular del sujeto, en íntima relación con su capacidad de producir fuerza.

· Somatotipo: Describe la morfología del deportista y lo sitúa en la somatocarta, que es un instrumento de comparación morfológica entre deportista. Intenta
describir la tendencia del deportista hacia la endomorfia (gordura relativa o adiposidad), hacia la mesomorfia (robustez músculo-esquelética), o hacia la ectomorfia (linealidad corporal relativa). Los triatletas tienen tendencia hacia el Meso-ectomorfismo (el mesomorfismo es dominante y el ectomorfismo esmayor que el endomorfismo).

4. Espirometría: Analizará las capacidades máximas ventilatorias del sujeto. Los datos más interesantes serán:

· Capacidad Vital (l): Indica la capacidad total de aire en lo s pulmones.
Suele ser mayor de los 5,5 l. y en triatletas de élite alcanzar los 8 l.

· Volumen expirado en el primer segundo FEV1 (l): Indica la cantidad de aire que el sujeto es capaz de expirar de una sola vez en el primer segundo. Suele estar por encima de los 4,5-5 l. en deportistas de nivel medio.

· Flujo Respiratorio Máximo PEFR (l/seg): Indica la capacidad
máxima del deportista para mover aire hacia los pulmones por unidad
de tiempo. Suele ser superior a los 10 l/seg.

martes, 23 de octubre de 2012


 – VALORACIÓN DE LA CONDICIÓN FÍSICA

Fisiología del ejercicio














La valoración de la condición física es una de las labores fundamentales a realizar en el control habitual de los deportistas durante su temporada, pero también es fundamental, y cada vez existen más defensores de esta aplicación, el utilizarla en la valoración de aquellos individuos, que teniendo una trayectoria de sedentarismo, pasan a incorporarse a un programa de actividad física.

En el primer caso su objetivo es claro, evaluar aquellas características fisiológico-deportivas interesantes para el individuo, y que nos dan idea de la progresión, del pronóstico a corto – medio plazo, así como de los efectos (beneficiosos y nocivos) del planteamiento de carga de trabajo impuesto por el programa de entrenamiento. 
Realmente es una herramienta indispensable para tomar decisiones claves en la carrera deportiva del individuo, y cobra mayor importancia cuanto mayor sea el nivel de competición o de exigencia deportiva del individuo valorado. 
Existen muy diversas pruebas estandarizadas para valorar diferentes cualidades deportivas, que pueden utilizarse de forma comparativa y aportar datos de referencia del individuo
respecto a su equipo, o respecto al grupo de competidores que se disputan con él un puesto, y también darán el dato comparativo individual con sus propios testeos previos.

En cambio existen modalidades deportivas que precisan pruebas más específicas, que en la mayoría de los casos no siguen un patrón standard, con lo que limitan la capacidad
comparativa del test respecto a otros individuos, y dejan sólo la posibilidad de auto comparación.

En el segundo caso, en el de la valoración “previa”, nos dará una idea de la condición fisica del individuo testeado, lo que ajustará las cargas de trabajo iniciales, y se hará especial hincapié en la detección de signos-síntomas de posibles patologías, que hasta el momento, y debido fundamentalmente al sedentarismo del individuo, hayan podido pasar inadvertidas.


De esta forma la finalidad de las pruebas en general es:



o Aporta datos objetivos de capacidad funcional.

o Consecución de los datos necesarios para la planificación individual de los programas de ejercicio. (para generar adaptaciones)

o Información sobre la efectividad del programa de ejercicio aplicado (valoración de las adapataciones generadas)

o Método educacional de aprendizaje para el individuo de las respuestas de su organismo frente al ejercicio físico.

Dependiendo de las cualidades que queramos valorar en el deportista, utilizaremos unas u otras pruebas, unas a realizar en “salas de esfuerzo” especialmente


FISIOLOGÍA DEL EJERCICIO FÍSICO .



Valoración biofísica diseñadas y dotadas de material y personal especializado, y otras realizadas en forma de pruebas de campo, menos sofisticadas (no todas), y algunas de ellas realizables directamente por los entrenadores físicos de los equipos, o personal no tan especializado como las primeras.


1- CRONOLOGÍA DE LA VALORACIÓN FUNCIONAL Y DESCRIPCIÓN DE PRUEBAS



1.1 Las baterías de test (Test de campo)

El proceso de evaluación del rendimiento motor en general o bien de alguna de las partes que la integran tiene su origen en Egipto y Grecia, con valoración d e condiciones fundamentalmente antropométricas. En el siglo XIX es cuando se empieza a aplicar con base científica, una serie de mediciones para valorar la habilidad o la eficacia del movimiento.
Un esquema cronológico del proceso histórico de las mediciones, podría quedar presentado con el siguiente orden:


Algunas de las mediciones intentaban definir una parte analítica del Rendimiento Motor del cuerpo. Otras, en cambio, buscaban definir un sólo valor de la capacidad o aptitud física general del sujeto. 
A partir de la Segunda Guerra Mundial se toma la importancia específica de la valoración de cada uno de los niveles de la pirámide del Rendimiento Motor. Cureton con su obra “Physical Fitness Workbook” es uno de los pioneros en el estudio específico de la Condición Física.

Aportando una serie de ejercicios o ítem que forman parte de la batería de evaluación de la Condición Física (esta condición física engloba las cualidades pertenecientes al nivel de Condición Motriz).

Los estudiosos del tema empezaron a practicar diferentes ejercicios para la medición particular de cada una de las cualidades, dando origen a diferentes baterías de tests que, en particular, intentaban definir de forma comparativa la situación del sujeto con respecto al grupo.

En 1958, la Asociación Americana para la Salud, la Educación Física y la Recreación (A.A.H.P.E.R.), intenta unificar criterios de valoración y hacer extensiva una batería en la que cada ejercicio o ítem se establece una escala de percentiles, para la
valoración específica de cada cualidad en función de la edad (A.A.H.P.E.R., 1965; 1958).


Esta batería tiene por objeto la evaluación de los factores o cualidades siguientes:

-Fuerza de la musculatura de la extremidad superior (tracción de brazos).

-Resistencia muscular abdominal (abdominales con las piernas flexionadas).

-Agilidad (carrera de ida y vuelta sobre un trazado de 10 yardas).

-Potencia de la extremidad inferior (salto horizontal a pies juntos).

-Velocidad de desplazamiento (50 yardas).

-Resistencia cardio-vascular (600 yardas, 9 minutos de carrera o 12 minutos de carrera).

En Canadá (1969), la Asociación Canadiense para la Salud, la Educación Física y la Recreación (C.A.H.P.E.R.) propuso una batería análoga con algunas variaciones con respecto a la anterior. Los ítems que la componen son los siguientes:

-Flexión mantenida de brazos.
-Carrera de agilidad.
-Flexión del tronco de 1 minuto.
-Salto horizontal a pies juntos.
-50 m. de velocidad.
-800 m., 1600 m., 2400 m.

 La creación en 1977, en el seno del consejo de Europa, de un comité de expertos para el desarrollo del deporte (CDDS) sirvió para encaminarse hacia la unificación, camino que ha quedado plasmado en la batería “Eurofit” (EUROFIT, 1983).

La medición es el primer paso para tomar decisiones. El siguiente debe ser la evaluación, usar las medidas en orden para adoptar decisiones. Para poder tomar medidas de Condición Física se precisan instrumentos que arrojen datos precisos y
consistentes. La falta de instrumentos válidos y fiables es uno de los retos que tiene la educación física y el entrenamiento deportivo.

“Evaluar es el proceso de conferir significado a las mediciones juzgándolas con referencia a criterios o a normas estandarizadas” 

1.1.2 Ventajas de la batería de test

Pueden ser muchas las ventajas por las cuales se efectúan los tests, pero los principales se pueden traducir desde dos ángulos:
Ventajas para el deportista Desde el punto de vista del deportista la batería de test constituye un importante factor de motivación, puesto que cada individuo puede valorar su forma, en un momento determinado.

También es posible valorar los puntos fuertes y los débiles. Cada jugador se preocupa por el resultado de sus tests y siempre trata de superarse.
Ventajas para el entrenador Desde el punto de vista del entrenador es preponderante ver la condición de sus pupilos para seleccionar mejor en el plano competitivo. Es el mejor medio de prueba de la buena planificación y eficacia de los entrenamientos.


La comparación de los resultados entre las diversas pruebas es siempre fuente reveladora de aciertos y de fallos. Sintetizando se puede asegurar que los tests sirven:


o Para valorar la forma deportiva del deportista.
o Para valorar la eficacia de la metodología del entrenamiento.
o Para modificar, si es necesario, los métodos de entrenamiento.
o Para determinar la eventualidad de acudir a un nuevo programa de entrenamiento.





1.1.3 Premisas de la batería de test





Desde el momento en que una batería de test físico, en el plano práctico, representa una prueba de esfuerzo, la que viene impuesta al alumno o deportista, parece oportuno dar algunas explicaciones acerca de la terminología que se vaya imponiendo
en el camino.





Intensidad del esfuerzo:

o Máxima: (Cuando viene impuesto un esfuerzo de intensidad en continuo aumento, hasta la estabilización del consumo de oxígeno).

o Sub máxima: (Cuando es un esfuerzo menor y la intensidad de la carga aumenta, pero no hasta la estabilización del consumo de oxígeno).

Cargas del trabajo:

En cuanto se refiere a la carga de trabajo impuesta al deportista, se distingue:

o Pruebas de carga constante
Durante todo el tiempo de la prueba, el nivel de carga se mantiene constante. Si el test es ejecutado solamente una vez, se habla de prueba rectangular o carga constante “única”. Al contrario, se tratará de una prueba rectangular “múltiple”, cuando el test es repetido, con cargas que se aumentan poco a poco, hasta el límite de la posibilidad física del deportista.

El sujeto que logra tolerar el esfuerzo impuesto, llega al estado del equilibrio (steady state), caracterizado por la capacidad de mantener constante en el tiempo los parámetros que se registran: frecuencia cardiaca, presión arterial y otros.

o Pruebas de carga incremental
El deportista es sometido a una carga gradua lmente ascendente en el ámbito de la misma prueba. Obviamente, el sujeto comportará una adaptación cardiovascular poco a poco, de modo creciente, hasta que se adapte completamente.

Con este tipo de pruebas se evidencia la máxima potencia aeróbica del sujeto. Es el protocolo utilizado con mayor frecuencia, cuando se efectúan pruebas de esfuerzo. o Pruebas de carga creciente con estabilizaciones La carga de trabajo aumenta progresivamente, manteniéndose por un período de 5 minutos, con el fin de poder obtener una fase de estabilización.

Una variante de las pruebas de carga creciente con estabilizaciones, está constituida por los intervalos de descanso, en la que el esfuerzo es incrementado progresivamente cada 5 minutos, pero con intervalos de descanso de 5 minutos, al final
de cada carga de trabajo.

1.1.4. Parámetros de control

Se definen como parámetros algunos valores, donde el funcionamiento debe ser estrictamente controlado, durante la ejecución de un test físico.

Los parámetros de control principales son: la presión arterial, el doble producto (gasto de oxígeno durante la prueba de esfuerzo), y la frecuencia cardiaca.


1.2 La Prueba de esfuerzo

En la actualidad la realización de una prueba de esfuerzo (y hay diferentes variantes) puede aportarnos los siguientes datos:

-Cardiológicos: Frecuencia cardíaca máxima y de reserva.Tensión arterial. Oxígeno arterial.

-Mixtos: Consumo máximo de O2. Pulso máximo de O2. Umbral aeróbico.

-Respiratorios: Umbral anaeróbico.Valores espirográficos (volùmenes y equivalentes ventilatorios).
Espacio muerto fisiológico y relación con el volumen corriente.
Oxígeno y anhídrido carbónico arteriales y teleespiratorio.


-Metabólicos: Equilibrio ácido-básico.

Se ha llegado a esta situación tras décadas de intensa investigación, con algunos errores, tras deshechar, por numerosas razones, algunas de ellas. Se ha marcado la pauta investigadora desde las necesidades demandadas por : la medicina de seguros y previsión social que precisaba pruebas objetivas que valoraran el deterioro funcional de sus asegurados, y los riesgos inherentes, tambien por la medicna de empresa que precisaba seleccionar a los trabajadores respecto a sus cargas de trabajo, o adecuar las mismas a los individuos disponibles, evidenteme nte por la medicina deportiva, materia que nos ocupa hoy, y por la medicina rehabilitadora.

El esquema que resume la evolución de las diferentes pruebas de esfuerzos más refrendadas es el que sigue.

Tomado de COLLOQUE d’AMBARES

Posteriormente se fueron especializando en dos grandes grupos:

Las utilizadas de forma preferente en valoración deportiva:

o Harvard step test (y variantes)
o Run-walk de 600 yards
o Test de 12 minutos
o Protocolo Escandinavo
o Protocolo Triangular
o Test de Wingate


Y las utilizadas como pruebas de valoración de esfuerzo coronario, valoración cardiológico:




o Test de Bruce y variantes

o Test de Naughton
o Test de Astrand
o Test de Balke
o Test de Ellestad
o Test de Harbor



1.2.1 Tipos de Ergómetros




Desde que en 1883 Speck desarrollara el ergómetro de manivela, que se completaba con un freno mecánico regulado por un tornillo sobre el eje de la manivela, la evolución ha sido constante, superando poco a poco los sistemas de calibración
(primer obstáculo importante). En 1953 La firma Monark lanzó al mercado un cicloergómetro, con los criterios de Astrand, que todavía hoy sigue en uso y con mejoras y accesorios.
También desde 1907 ha corrido, paralelo al desarrollo de los ergómetros de freno mecánico, otro gran grupo con freno eléctrico, o electromagnéticos, por estar dotados de dinamo, siendo en 1954 cuando Holmgren y Mattsson construyen el primer cicloergómetro con freno electrodinámico que mantiene la carga de trabajo independientemente de la frecuencia de pedaleo.

A fecha de hoy existen ergómetros que permiten trabajo con revoluciones de pedaleo dependientes o independientes de la carga, multifuncionales, con posibilidad de ergometría de miembros superiores o inferiores, en sedestación o en decúbito o en bipedestación.

Los cicloergómetros han tenido un gran desarrollo y utilización en Europa, y últimamente complementados por los ergómetros de tapiz rodante (treadmill), con variantes que han llegado a ofertar velocidades de hasta 40km/h y pendientes negativas.

Por el contrario el continente americano, concretamente USA, ha preferido o ha desarrollado con más predicamento las baterias de pruebas (que ya hemos descrito en puntos anteriores) y la prueba de Master, del escalón, que se popularizó utilizó para la selección de soldados en la 2ª Guerra Mund ial y que todavía hoy se utiliza, concretamente en España en la selección de Bomberos Forestales y otros servicios públicos del área de la Protección Civil.


1.2.2 Unidades de medida en la egometría


Prueba del Escalón:
Trabajo positivo en subida y negativo en bajada, el negativo supone un tercio del de subida. Se aplica la siguiente fórmula:
P = 1.33 x M x h x n



Donde P es la potencia en Kg/min, M es el peso del sujeto en Kg, h es la altura del escalón y n el número de subidas y bajadas.

Cicloergómetro:

En este caso la variable del peso se obvia, puesto que el individuo reposa su peso sobre el sillín del cicloergómetro, incluso si es uno de decúbito reposa de forma completa.

P = R x k x RPM

R es la fuerza sobre el pedal que nos la da la resistencia que hayamos seleccionado en Kp, y RPM son las revoluciones por minuto, k es la distancia teórica recorrida por cada pedaleo (6m para la Monark).

En el caso de cicloergómetros con freno electromagnético, el ajuste de la carga es automático, la frecuencia de pedaleo se relaciona con la carga, y la potencia se mantiene constante en la seleccionada.

Cinta sin fin (treadmill)
Aquí hay que tomar en consideración la velocidad de la cinta, teniendo en cuenta su longitud y el número de revoluciones por minuto. A esto hay que añadirle el trabajo adicional que se genera al inclinar el tapíz hasta la pendiente seleccionada en cada caso.

P = M x L x RPM x %
Siendo P es la potencia en Kg/min, M es el peso del sujeto en Kg, L la longituddel treadmill, RPM los giros del tapíz, y % la carga adicional por la pendiente.





2- PARÁMETROS ERGOMÉTRICOS A DETERMINAR CON UNA PRUEBA
DE ESFUERZO.


2.1 Umbral Anaeróbico

Wasserman y McIlroy en 1964 lo definen como “la tasa de trabajo o VO2 a partir de la cual se instaura una acidosis metabólica y ocurren cambios asociados en el intercambio gaseoso”.

Posteriormente en 1967 Wasserman lo redefine como “la intensidad de ejercicio o de trabajo físico a partir del cual comienza a aumentar de una forma progresiva la concentración de lactato en sangre, a la vez que la ventilación se intensifica también de una manera desproporcionada con respecto al oxígeno consumido”. .
El punto en el que la concenración de lactatao comienza a elevarse por encima de los valores de reposo se ha definido como umbral láctico, y el punto en el que la ventilación se intesifica de forma desproporcionada respecto al O2 consumido se ha definido como el umbral ventilatorio.
La terminología respecto a los diferentes umbrales ha ido aumentado contínuamente generándose casi un exceso de terminología.



Nomenclatura en referencia a umbral anaeróbico y sus diferentes autores:
2 mmol / l 2 – 4 mmol / l 4mmol / l Autor
Punto de óptima
eficiencia respiratoria
Umbral anaeróbico
Umbral aeróbico
OPLA
Umbral ventilatorio 1
Transición
Aeróbico-anaeróbica
Umbral aeróbico
Nivel metabólico crítico
Máximo estado estable
Zona transición
aeróbicoanaeróbica
Umbral anaeróbico
Umbral ventilatorio 2
Umbral aero-anaeróbico
IAT
OBLA
U.aeróbico individual

Las determinaciones no invasivas del Umbral Anaeróbico pueden ser las siguientes:

Método de equivalentes ventilatorios:

Para conseguir los datos de ventilación durante la prueba de esfuerzo necesitamos un clicloergómetro o un treadmill, pero además un ergoespirómetro de los denominados (breath by breath) ya que hay que estar determinando variables ventilatorias en cada respiración.


o Método de V-Slope:
También precisa el ergoespirómetro en combinación con el ergómetro.

o Método de Conconni:
Más sencillo puesto que relaciona la Frecuencia cardíaca y la velocidad de carrera.

o Método de Frecuencia respiratoria:
También sencillo y muy aplicable, puesto que sólo necesitamos medir la frecuencia respiratoria y no analizar los gases de ventilación.

o Otros métodos: electromiográfico, de saliva o de Resonancia Magnética nuclear están mucho menos extendidos y con poca fiabilidad y reproductibilidad por el momento.

Las determinaciones invasivas incluyen la toma de muestra de sangre durante la realización de la prueba para analizar el contenido láctico. Es relativamente sencillo, puesto que la muestra es del orden de 5 a 25 microlitros, y al utilizarse sangre capilar se puede extraer de lóbulo de oreja o de pulpejo de dedo.

La determinación del umbral anaeróbico, por método invasivo o no, y su relación con el VO2 max del deportista van a ser los parámetros que mejor nos evaluarán las adaptaciones que conseguimos con el entrenamiento. La correlación de estos dos parámetros con las frecuencias cardíacas de los deportistas serán el punto de control de las cargas de entrenamiento (si conseguimos dilucidar la frecuencia cardíaca a la que un deportista encuentra el umbral anaeróbico, será determinante para establecer los parámetros de cargas físicas relacionadas a la frecuencia cardiaca, y por ende a su umbral y a su VO2 max), y en su caso la forma de corregir defectos en el entrenamiento.
La gran ventaja de la determinación del umbral anaeróbico, por un método u otro, es su reproductibilidad y sus correlaciones con datos fácilmente manejables por el deportista y su preparador físico, en concreto con la frecuencia cardiaca.